miércoles, 25 de marzo de 2009

Olores fantasma

La demencia es una solución original al engranaje del pensamiento.

Olores fantasma, escenas esquizofrénicas, síndrome de tourette, postres ponzoñosos…

Encontrar señales en todos lados

Cuando la nave nodriza se avería quedan dos opciones… Llamar a la estación y solicitar indicaciones para la reparación, o quedarse a explorar el nuevo escenario. De las dos formas, hay un viaje implícito, quizá y el mismo viaje al final de cuentas.

¡Houston, Hawai, León! , ¡Tenemos problemas!
La embarcación comienza a despresurizarse, el espacio-tiempo empieza a fragmentarse, ver éste evento es como observar un reflejo del entorno a 360 grados, es ver un espejo imposible, reflejando incluso lo que se encuentra a sus espaldas.

Mientras observas como se quiebra la realidad, hay momentos en los que, entre los vidrios rotos alcanzas a ver ingrávidas gotas brillantes, flotando en cámara lenta, abriéndose paso entre el resquebrajar de reflejo. Brillo de luz emanado de líquido, a mitad de un espejo mutante de mercurio.

¿Por qué las personas imaginamos? ¿Es un escapar? ¿Es un defecto inherente al ser humano? ¿Es un lazo con algo divino? ¿Son ideas transmitidas mediante ondas electromagnéticas?

Nunca llamamos a la estación, no fue por fallas técnicas...no quisimos. El accidente fue el pretexto que siempre habíamos anhelado. Comenzamos nuestro viaje ambivalente, en el planeta enano en el que nos hallábamos podíamos fácilmente hallar la materia mineral necesaria para reparar nuestra nave bio-química, pero no buscamos nada.

La mente se enferma algunas veces, todo es gris y nauseabundo, todo parece ir a ninguna parte, el caos aparenta ser demasiado.

A veces nuestra nave nodriza parece más un organismo.
Nunca he querido usar la hipnosis para averiguar qué pasó con nuestra realidad alterna. No me he atrevido a ver qué nos pasó, cómo morimos en otro tiempo y espacio.

En mi habitación me encuentro. Escuchando música perfecta. Todo en armonía, la iluminación del día, mi estado mental, las notas, la tranquilidad del alma. Quizá esto sea lo contrario a los accidentes de la nave madre, tal vez esto no sea destruir, quizá esto sea crear, crear la vida.

Existe la posibilidad de que nosotros somos el vehículo.

Podría ser que los viajes no siempre son violentos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario